Actualmente, parece haber un interés creciente por un eventual
contacto con alguna civilización extraterrestre. Lo realmente curioso es que
el debate se esté llevando a cabo en ámbitos académicos, como así lo demuestran
los recientes estudios desarrollados por investigadores como el astrobiólogo
Jacob Haqq-Misra.
El hipotético escenario de un contacto ha sido contemplado
por consagradas mentes científicas como la del cosmólogo Stephen Hawking, quien
no se muestra muy optimista con las bondades de una visita alienígena. Más allá
de estas consideraciones, ya se están poniendo sobre el tapete las
consecuencias inmediatas de tal acontecimiento: ¿Cómo trataríamos un
extraterrestre recién llegado a la
Tierra ? ¿como un ser humano o como un animal? ¿Su inteligencia
sería superior a la nuestra? ¿Serían hostiles, pacíficos o simplemente les
importaríamos un rábano?
También podría suceder que los visitantes
fuésemos nosotros. Los extraterrestres podrían haber venido desde muy lejos y
haber establecido una colonia en algún lugar de nuestro sistema solar: un
planeta, un satélite o incluso, un asteroide, que los mantendría bien ocultos a
los ojos curiosos de los terrestres.






