Recientes hallazgos históricos y arquitectónicos arrojan luz sobre el papel que jugó Canarias durante la Segunda Guerra Mundial. Más bien, deberíamos hablar de redescubrimientos, ya que en muchas ocasiones se trata de instalaciones militares que eran conocidas hace 70 años, aunque después han ido desapareciendo de la memoria colectiva de los canarios. En algunos casos, estas infraestructuras delatan la postura real que adoptó España en relación al conflicto mundial. Lejos de representar un rol de aparente neutralidad, el régimen de Franco cedió sus puertos a los submarinos alemanes para labores de avituallamiento y refresco de tripulaciones. Testigo de ello son las fotografías que muestran algunos U-boot atracados en el Puerto de la Luz, en Gran Canaria. Algunos autores proponen que esta conexión entre los dos países fue más allá, pudiendo existir afinidades ideológicas. Pero éste ya es otro asunto.