Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de junio, 2018

El fuego atávico

Sin especial entusiasmo suelo frecuentar alguna que otra hoguera al caer la noche de la víspera de San Juan. Mi interés es más antropológico que ocioso o espiritual. Cada año me pregunto qué mecanismo concreto llevará a toda aquella gente a congregarse alrededor del fuego. Una respuesta fácil sería que se trata de la excusa de tomar unas cervezas en la calle y pasar el rato con los amigos, sobre todo teniendo en cuenta que el festejo esta vez ha caído en sábado. Pero cada vez ando más convencido de que algo se enciende en el interior de todos los asistentes. Algo, desde luego, muy profundo, muy antiguo...Quizás ellos mismos no lo sepan. Seguramente, yo tampoco esté muy seguro. Simplemente especulo, no se trata de nada muy científico. Veo auténtica fascinación, en ocasiones éxtasis. La gente observa hipnotizada las llamas como si asistiera a un espectáculo único. En ocasiones, escuchas los murmullos de los borrachos, pero en otras se impone un silencio sagrado. Y entonces, el crepitar…

El grito primario de John Lennon

La década de los 70 del pasado siglo fue una época muy orientada a la experimentación. El arte, la cultura, incluso la ciencia, sufrieron profundas transformaciones que influyeron en la forma del ver el mundo. Estas alteraciones de la realidad estuvieron alimentadas, en gran medida, por eso que se llamó la contracultura. Lo convencional ya no funcionaba, prevalecía lo alternativo. Con este contexto socio histórico, no era de extrañar que en el país que alumbró el movimiento hippie tuviera bastante predicamento una terapia psicológica bastante heterodoxa (pseudociencia dirían algunos) denominada primal scream, algo así como “el grito primario”.
Su promotor, Arthur Janov, escribía esto en la contraportada de su libro The primal scream en 1970: "Hace algunos años oí algo que había de cambiar el curso de mi vida profesional y la vida de mis pacientes. Lo que oí quizá pueda cambiar la índole de la psicoterapia, tal como se la conoce hoy: un grito espeluznante nacido de las profundida…