Ir al contenido principal

El experimento de Lee Fried sí existió

Hace unas semanas, coincidiendo con el 32 aniversario de la tragedia de Los Rodeos, publiqué una entrada en la que daba mi visión sobre algunas de las historias que surgieron en relación al desgraciado accidente. Ahora una oportuna comunicación del periodista José Gregorio González me obliga a hacer una necesaria rectificación.
Uno de los asuntos al que me refería era el de un experimento de percepción extrasensorial presuntamente llevado a cabo en la Universidad de Duke, Durham (Estados Unidos). Lee Fried, un joven de 19 años, se habría sometido a una curiosa prueba de precognición una semana antes del accidente ocurrido en Tenerife, es decir, el 21 de marzo de 1977. Debía adivinar el titular de portada del diario local News and Observer en su número del día 29 de marzo de 1977; dos días después de la tragedia aérea. El joven anotaría el contenido de su pronóstico en un papel que iría dentro de un sobre lacrado que custodiaría en un cajón de su despacho el presidente de la universidad, Terry Sanford.
El 29 de marzo se hizo público el contenido de la nota secreta de Fried: “583 muertos en la colisión de dos 747. La más grande catástrofe en la historia de la aviación”. La sorpresa fue increible ya que uno de los titulares del News and Observer rezaba: “530 muertos en una colisión de reactores a causa de la niebla. El peor desastre aéreo de la historia” . Sin duda, las similitudes eran asombrosas. El insólito experimento parecía constituir la prueba definitiva de la existencia de la precognición.
Sin embargo, con el paso de los años, la ausencia de pruebas o indicios que apuntaran a la realidad palpable de tal experiencia me hizo adoptar una posición quizás excesivamente cauta. Algunos colegas con los que había hablado parecían coincidir en que semejante episodio nunca tuvo lugar en la Universidad de Duke. Posiblemente se habría tratado de una más de cuantas leyendas se contaron en relación al accidente aéreo. Decidí poner seriamente en duda la autenticidad de la historia. Quizás el experimento y el propio Lee Fried nunca existieron.
El investgador José Gregorio González se puso en contacto conmigo hace unos días para comunicarme una informacíon valiosísima que aclara algunos puntos de esta historia. Se trata de datos que ya aparecían publicados en su artículo Los Rodeos 1977. Historia de una tragedia en la revista Historia de Iberia Vieja, con motivo del 31 aniversario del suceso.
El ensayo de precognición sí se llevó a cabo en la Universidad de Duke, tal y cómo pondrían de relieve algunas de las gestiones que tuvo ocasión de llevar a cabo González. Una de ellas fue la de comunicarse con Paul Vick, director de relaciones públicas de la institución en aquella época y hoy en día en activo -Terry Sanford, el director, falleció en 1998-.
Vick ya había realizado alguna manifestación en algún diario en aquellos días: “Nadie vio las predicciones. Se guardaron en un cajón de la mesa del despacho de Sanford del que sólo hay una llave. El sobre sellado permaneció en el cajón sin que nadie tuviera acceso al mismo”
Lee Fried habría sido una especie de ilusionista que con un hábil truco, muy al estilo de los que se usan hoy en día para adivinar la Lotería de Navidad (quizás introducir el mensaje auténtico justo en el momento de abrir la cerradura) pretendía dejar en evidencia a los investigadores de la época. Según declaraciones de Vick a González, el propio Fried "reconocería haberse valido de un truco para aparentar la predicción de los titulares en tres periódicos con semanas de antelación. Poco después en el show de Larry King se le retó a repetirlos y fue incapaz de hacerlo. Ignoramos lo que fue de su vida después de aquel momento de popularidad”. Un asunto del que, por lo visto, poco supimos en España, pero que en Estados Unidos fue relativamente popular.
Jose Gregorio González en su intento de confirmar esta historia contactó con el ilusionsita y escéptico James Randi quien le aseguraría que “Fried no fue más un mago aficionado que se valió de un truco para buscar publicidad”. Randi publicó un artículo sobre este asunto en la revista The humanist.
Del asunto se hizo eco en su momento la Agencia Francesa de Noticias, siendo citada la experiencia en numersos ensayos como "Visions of the Future from a Scientific Perspective" del parapsicólogo Hans Bender quien, según González, "describe el caso incluyendo ya ciertas distorsiones".
En definitiva: el experimento de videncia de Duke sí existió y Lee Fried también.

Comentarios

corrado ha dicho que…
muchas gracias, yo ho escribido la historiaen italiano... y la fumigaciòn de las chemtrails?
Alfonso Ferrer ha dicho que…
Gracias por hacerte eco de esta historia en tu blog. Sobre los chemtrails, soy bastante escéptico:
http://alfonferrer.blogspot.com/2008/09/chemtrails-la-psicosis-que-vino-del.html
JAVIER ha dicho que…
Hola, haciendo limpieza en casa me he encontrado una revista de 1979 (ahí es nada) en la que en un artículo se habla de pasada de Lee Fried.
Incluso contaba con una foto del propio Fried sosteniendo su hoja manuscrita y la portada real del periódico.
Y entonces he buscado en Google más información y me he encontrado con este post.
A título de curiosidad intentaba adjuntar una foto hecha con el móvil de esa fotografía del artículo, pero veo que no resulta posible.
Saludos.
Alfonso Ferrer ha dicho que…
Hola Javier. Interesante lo que cuentas. ¿Podrías enviarme la foto a alfonferrer@yahoo.es?
Gracias.
Un saludo.

Entradas populares de este blog

Encuentros en La Cuarta Fase

"Soy la actriz Milla Jovovich, interpreto a la doctora Abigail Tyler. Este filme es una dramatización de eventos ocurridos en octubre de 2000. Cada escena está apoyada en imágenes de archivo. Parte de lo que verán es extremadamente perturbador". Con estas palabras daba comienzo La Cuarta Fase (Olatunde Osunsanmi, 2009) La propia Jovovich daba carta de veracidad a los hechos que se iban a reproducir delante del espectador en la siguiente hora y media; una maniobra muy arriesgada por parte de la actriz de origen ucraniano, como ahora veremos. La Cuarta Fase recrea los sucesos que presuntamente tuvieron lugar en el pueblo de Nome, Alaska, en el año 2000. A modo de documental se narra como algunos vecinos habían sufrido inquietantes experiencias nocturnas en las que sentían la presencia de un ser no humano en su propia habitación, algo que inevitablemente terminará experimentando la propia doctora Abbey Tyler. Durante las sesiones de hipnosis a las que la psicóloga somete a sus pa…

Hugo Chávez, ¿víctima de los reptilianos?

“Nosotros no tenemos ninguna duda en este punto. Los enemigos históricos de nuestra patria buscaron el punto para dañar la salud de nuestro comandante. De momento, ya tenemos bastantes pistas sobre este tema y tendrá que ser investigado por una comisión especial a nivel científico. Ha habido otros casos en la Historia, demasiados casos, como el de Yaser Arafat”. Eran las recientes palabras del actual presidente al cargo de Venezuela, Nicolás Maduro, para referirse a una posible complot en la muerte de Hugo Chávez.
El responsable político no hacía sino aumentar las tesis conspirativas que ya venían circulando en torno a la figura de Chávez, desde que enfermara de cáncer hace dos años.

Los fantasmas del accidente de Los Rodeos

Se cumplen 36 años del mayor accidente aéreo de la historia y aún resuenan con fuerza los ecos de la tragedia. El 27 de marzo de 1977, tuvo lugar un encadenamiento de nefastas circunstancias que hicieron irremediable la tragedia. Ese día, el aeropuerto de Los Rodeos, en el norte de Tenerife, se vio desbordado por la cantidad de aviones que llegaban desde el aeropuerto de Gando,  en Gran Canaria, debido a un artefacto explosivo que había estallado en el interior de sus instalaciones. La situación de caos vivida en Tenerife, sumada a la densa niebla y a una acción precipitada de despegue por parte de un avión de la compañía holandesa KLM, fueron algunos de los ingredientes del desastre. El balance no pudo ser peor: 583 muertos entre los dos aviones que colisionaron.

Claves sobre Prometheus. El origen dirigido de la vida

La última película de Ridley Scott, más allá de su prodigioso despliegue visual o sus erráticos giros de guión, plantea una serie de cuestiones trascendentales que tienen que ver con la vida, la muerte o si estamos solos en el universo. En la capacidad visual y narrativa de poner estos asuntos sobre el tapete es donde reside quizás una de sus mayores virtudes. Scott logra trasladar estos elementos directamente a la fibra sensible del espectador y éste no puede evitar plantearse si realmente la humanidad podría haber sido la creación de unos dioses-extraterrestres. El debate no hace sino abrirse cuando aparecen los créditos finales de la película, tal y como pueden dar cuenta los foros en Internet que bullen con innumerables preguntas sin respuesta. Como acertadamente me decía un amigo, lo mejor de la película ocurre cuando sales de la sala del cine.

Antiguos túneles descubiertos en La Laguna

El primer medio que se hizo eco del hallazgo fue la revista digital Ángulo 13, el jueves 25 de junio. El siguiente día, viernes, aparecería en diferente rotativos como ABC o La Opinión; este último diario dedicándole la portada a tan curioso asunto.
Un par de días antes, el escritor Fernando Herraiz se ponía en contacto conmigo para ponerme al tanto de un asunto que sabía que seguía con gran interés y discreción: él, junto al investigador Jesús Tremps, habían hallado un antíguo túnel bajo el casco urbano de la ciudad de La Laguna (Santa Cruz de Tenerife). Las fotos que me dejó (y que van adjuntas a este texto) eran muy sugerentes.
Tal y cómo me comentaba Herraiz, se trataba de un acceso bajo tierra de, aproximadamente, metro y medio de ancho por dos de alto. Se podía entrar por el cercano barranco de Cha Marta, en dirección hacia la Iglesia de La Concepción. Cuando se han avanzado unos 150 metros se hace imposible seguir ya que un importante derrumbe lo impide aunque el foco de la linte…