
A nadie le gusta inocularse algo que se parece a aquello contra lo que intenta prevenirse. Eso es, a fin de cuentas, en lo que consiste una vacuna; la inyección de un preparado de antígenos, que no deja de ser una sustancia que incluye partes del virus contra el que se quiere inmunizar al enfermo. Esto provoca una beneficiosa reacción inmunológica del organismo contra el patógeno en cuestión.
Esta aversión de los ciudadanos por las agujas, en general, y las vacunas, en particular, -en España, sólo un 50% de las personas que pertenecen a algún grupo de riesgo se ha vacunado contra la gripe A hasta la fecha-está siendo aprovechada muy eficientemente por algunos individuos para introducir determinadas ideas subversivas. Al final, la teoría de la conspiración pasa de ser una mera conjetura inocente, cuyo fin debería ser el de entretener al público ávido de historias, a convertirse en una poderosa arma de propaganda apta para divulgar, de manera subrepticia, ideas antisistema, antiamericanas, antiglobalización, antisemita, etc...El efecto de esta herramienta cuando se haya en manos malintencionadas es arrollador.
Una de las campañas antivacuna de las que más se está hablando en internet es la que está llevando a cabo la Doctora Rauni Kilde, residente en Finlandia. Invito al lector a que vea el vídeo adjunto antes de seguir leyendo.
Kilde se despacha con una serie de ideas muy del gusto de los conspiracionistas, a saber, todo el asunto de las vacunas es un montaje de las farmacéuticas, en connivencia con la OMS, con dos objetivos: uno, el de reducir la población en, al menos dos terceras partes. Dos, el de enriquecer al lobby empresarial farmacéutico hasta límites insospechados. Dos metas que, a poco que se pare uno a pensarlo, no casan ni de lejos; el delirio de la doctora le lleva a plantear que el fin último de las perversas farmacéuticas es aniquilar a su propio mercado.
Son las palabras de una persona que se adjudica (o por lo menos así la presentan en algunos sitios webs) el título de ex ministra de Sanidad; algo que mejor será poner en cuarentena, como poco, ya que me ha resultado harto difícil poder constatar este punto.
En cualquier caso, con semejante currículum, se permite aconsejar a las mujeres embarazadas y a los niños que no se vacunen -dos de los colectivos contra los que más se está cebando la enfermedad precisamente-. Para la Doctora, se pretende acabar de esta manera con las siguientes generaciones de humanos."La gripe no es peligrosa, lo son las inyecciones" manifiesta. La irresponsabilidad de estas declaraciones no conoce límites.
El resto de las ideas expuestas es un refrito bien conocido por quienes rastrean este tipo de historias: que si les compramos a los americanos comida modificada genéticamente, que si nos están matando intencionadamente con las ondas de los móviles, que si Rummsfeld otra vez, que si el Club Bilderbeg...
Al margen del dudoso pasado de Kilde como ministra hay que sumar otros aspectos de su biografía que aportan pistas al porqué de su discurso.
Ya desde hace años, hablaba de extraños microchips que muchas personas llevan implantados sin saberlo. Ello permitiría a los gobiernos manejar a su antojo a los ciudadanos, disponiendo, por ejemplo, de un ejército de zombis que podrían asesinar sin remordimientos (muy en la línea de los ríos de tinta que ha hecho correr el proyecto MK Ultra). Pero la cosa no acaba aquí.
Rauni Kilde afirma haber sido contactada por alienígenas en varias ocasiones. En un artículo, "Mis 100 encuentros con seres del espacio" declara que los extraterrestres le salvaron la vida hasta en tres ocasiones. Según cuenta, cierto día, a raíz de un grave accidente de coche, un ser de otro planeta le prestó asistencia sanitaria.
Pero el auténtico interés por los asuntos ufológicos arrancaría en Agosto de 1986, cuando fue testigo de las evoluciones de una impresionante esfera de unos 30 metros de origen desconocido. Aquello dejó impresionada a la doctora que sentiría una especie de renovación personal.
Quédese con esto último ¿Se acuerda del fatídico accidente de tráfico en el que por intercesión casi divina no perdió la vida? Aquel incidente obligó a Kilde a apartarse de su trabajo y abandonar su carrera como médico. Fue un suceso que cambió su vida. ¿Sabe en qué año tuvo lugar? En 1986, El mismo año en el que avistó el espectacular ovni esférico. ¿Una de las experiencias-el accidente- provocó la otra-la observación de la esfera-? ¿Fue el asunto de los ovnis una vía de escape para la doctora al ver como se desmoronaba toda su vida profesional ante sus narices? Intentar comprender porque, en ocasiones, la gente dice lo que dice puede llegar a ser muy complejo.
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