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El ufólogo Paolo Toselli, autor del estudio |
El ufólogo italiano Paolo Toselli acaba de hacer pública la más completa compilación sobre las tesis y disertaciones universitarias existentes relativas al estudio de los ovnis. Se trata de 205 entradas en las que se puede comprobar como, echando por tierra la idea de que en las universidades no ha existido interés sobre este asunto, el fenómeno ha ido ocupando, con los años, un interés creciente entre numerosas instituciones académicas. El análisis abarca desde los inicios de la ufología, a principios de los años 50, hasta nuestros días, incluyendo trabajos académicos de numerosos países de todo el mundo.
De su lectura podemos extraer algunas conclusiones interesantes. Una de ellas es el hecho de que los estudiosos de estos prestigiosos centros, lejos de intentar resolver la realidad del fenómeno, hayan centrado sus análisis en cuestiones tan heterogéneas como las implicaciones psicológicas en el testigo, el papel de los ovnis como modeladores de arquetipos culturales o la sociología relacionada con los grupos de seguidores de los “platillos volantes”.
Así, durante los años 50 y 60, tras el impacto de la experiencia de Kenneth Arnold que daría inicio a la denominada era moderna de los ovnis y con el telón de fondo de las primeros supuestos contactos entre extraterrestres y humanos, el debate estuvo fundamentalmente guiado hacia el discernimiento de la realidad de estas experiencias.Ya entrada la década de los 70 empezarían a hacerse eco los primeros estudios sobre los aspectos psicológicos y sociológicos de los encuentros con ovnis. El fenómeno estaba echando profundas raíces y cada vez eran más variadas las disciplinas que tenían algo que añadir.
A tal punto que, ya en los años 80, los primeros folcloristas hicieron sus aportaciones desde las universidades, confirmando las innegables conexiones con las tradiciones más arraigadas de los pueblos y subrayando que estábamos asistiendo a un proceso de “folklore en formación”; la génesis, en definitiva, de un mito moderno, posiblemente el más poderoso de la segunda mitad del siglo XX.
Algunos análisis ponían de relieve el círculo vicioso por el que el fenómeno había estado durante décadas intoxicado por la cultura (cine, literatura, comics…) pero al mismo tiempo se configuraba como un modelador de nuevos iconos configurando en gran medida el cine y la televisión que estaría por llegar.
También en esta década empezaron a inquietar, como ponen de manifiesto algunas disertaciones doctorales, las derivaciones sectarias. El aspecto mesiánico del fenómeno fue el objeto de algunos trabajos que indagaron en la cuestión de los libros revelados como el de Urantia, las dinámicas de los grupos de seguidores de los ovnis o las sectas platillistas como la de los Raelianos.
Ya en los 90, aparecieron las primeras tesis relativas a la Guerra Fría , como elemento catalizador del fenómeno. Pero es sobre todo el espinoso asunto de las abducciones el que copa el protagonismo de buena parte de los trabajos desarrollados a lo largo de esta década. Algunos estudios aluden a la profunda huella psicológica registrada en quienes afirmaron haber sido secuestrado por extraterrestres, llegando a hablarse abiertamente de casos de estrés postraumático.
También en estos años se exalta el papel de la Psicología de la percepción a la hora de esclarecer gran parte de los avistamientos de ovnis. La forma en que la experiencia se percibe y se interioriza cobra gran relevancia en varias tesis doctorales. Pero no solo eso. También la manera en que esa experiencia se transmite a los demás, con las deformaciones típicas de cualquier relato que ha ido circulando durante un tiempo de boca en boca y que, a fuerza de repetición, se da por auténtico. En ese sentido, algunos trabajos apelan a un papel clave dentro del estudio de los ovnis: el de la fiabilidad de los testimonios. ¿La mera declaración valida la realidad de la observación?
El cambio de siglo deriva el grueso de las tesis académicas hacia cuestiones fundamentalmente de índole religioso, destacando también algunos trabajos sociológicos y antropológicos.
El asunto de los ovnis cogió un rumbo inesperado a raíz de las inmolaciones colectivas las sectas Orden del Templo Solar y Puerta del Cielo, a mediados de la década de los 90. Durante la última década proliferarían los análisis en torno las connotaciones religiosas de las denominadas sectas platillistas y sus creencias.
La 'marca americana' de los ovnis
La mayor parte de las tesis y disertaciones doctorales recogidas por Tosselli fueron llevadas a cabo en Estados Unidos (43.12%), seguidos a gran distancia por Francia (12.32%) y por Canadá y Brasil (0.042% en cada caso). Este dato denota la huella genuinamente americana del fenómeno ovni, por lo menos en sus inicios, aunque posteriormente en cada país floreciera con sus particularidades.
No es de extrañar el gran interés de los estadounidenses por los ovnis ya que en las tesis recopiladas abundan las apelaciones a los grandes totems de la ufología, de manufactura americana, claro: Área 51, Roswell…
No podemos obviar el hecho de que referente a España, Tosselli haya incluido tres entradas e su base de datos. La última de ellas, en 2009, llevada a cabo por el filósofo Ricardo Campo en la Universidad de La Laguna , y referente a los movimientos Nueva Era.
Por otro lado, no deja de llamar la atención el creciente interés de la sociedad por los ovnis, a tenor de lo que se deduce del incremento, de una década a otra, del número de trabajos académicos. Prácticamente se va duplicando. Así, si en los años 60 existían 5 tesis y/o disertaciones doctorales, en los 70 fueron 12, en los 80 fueron 27, en los 90 fueron 67, y en la década de 2000, fueron 99.
La explicación podría estar en el hecho de que conforme ha avanzado el tiempo, el fenómeno se ha hecho más complejo afectando a cada vez más disciplinas. Por otro lado, y tras casi 65 años de ufología, es ahora cuando parece comprenderse mejor los engranajes que se mueven detrás de los ovnis. Por lo tanto, hay más que decir.
Además, las instituciones académicas parecen cada vez más libres de determinados prejuicios que consideraban a los ovnis como algo prohibido e indigno de cualquier análisis intelectual.
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