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Crónica de una invasión alienígena anunciada

Ataque de un trípode marciano
El pasado 30 de octubre se cumplieron 75 años de un evento radiofónico absolutamente revelador. La emisión en a través de la emisora estadounidense CBS de "La guerra del mundos" por parte de un precoz Orson Wells puso de manifiesto el poder sugestivo de los medios de comunicación y dio inicio a los primeros estudios sobre la psicología del pánico.
El guionista Howard Koch hizo una hábil adaptación de la novela de Herbert George Wells para su emisión radiada. Koch cambió tiempos y lugares. Si en la obra escrita, la invasión marciana tenía lugar en el Londres de finales del siglo XIX, en este caso el escenario sería una pequeña villa de Nueva Jersey, Estados Unidos, en un tiempo de entreguerras, a nueve años de haber terminado la Primera Guerra Mundial, y a uno de iniciarse la Segunda. El contexto era muy significativo para entender la histeria colectiva que presuntamente se desataría raíz de la retransmisión.
El estilo utilizado por Orson Wells era muy fresco. Prácticamente todo sucedía en tiempo real, en lugares bien conocidos por los oyentes. La emisión normal de la CBS se veía interrumpida para dar cuenta, a través de breves boletines, de lo que estaba sucediendo en Grover´s Mill, una pequeña localidad de Nueva Jersey. Un atónito reportero comenzó narrando la caída de un extraño objeto. Después de emitir un sonido misterioso , del artefacto hundido en la tierra empezaron a salir unas criaturas que atacaron a quienes allí se hallaban. Cuarenta personas habían perdido la vida en Grover´s Mill. Todo ello era narrado sobre la marcha, en riguroso directo.

¿Histeria colectiva o campaña de desinformación?
Pese a las reiteradas advertencias de que lo se iba a contar era un relato ficticio, muchas personas se tomaron la invasión extraterrestre muy en serio. Las centralitas de la CBS y de la policía se colapsaron, las carreteras se llenaron de coches que huían del ataque marciano, en los supermercados se hizo acopio de víveres y agua; incluso, algún ciudadano se tiró de un rascacielos en Nueva York. O eso es por lo menos lo que contaron los periódicos durante los días siguientes.
Con solo 23 años, Orson Wells
hizo historia en la radio

Desde entonces han corrido ríos de tinta sobre la histórica emisión de la CBS; sobre si desató un episodio de histeria colectiva real o fue todo una exageración de los medios de comunicación.
En 1942, se publicó un estudio que puso las bases sobre el estudio de la propagación de rumores y las campañas de desinformación. En La invasión desde Marte, Hadley Cantril aseguraba que el programa de la CBS fue escuchado por seis millones de personas, quedando muy afectadas un millón de ellas. La mayoría pensó que se había iniciado una guerra, ya fuera contra los nazis o contra los marcianos.
El estudio de Cantril posteriormente fue puesto en duda por sociólogos. Entre otros defectos, se le criticó el haberse basado en una muestra de la población insuficiente, tan solo 135 personas, y dar por ciertas informaciones periodísticas sesgadas o sobredimensionadas.
Algunos expertos consideran que en un momento en el que la radiodifusión experimentaba un auge imparable, la prensa escrita inició una campaña infame de desprestigio contra el medio, refiriéndose a él como un sistema informativo poco fiable.
Por otro lado, era difícil no saber que los domingos la CBS emitía una narración de alguna famosa obra literaria en un espacio que era bastante popular. El programa de Orson Wells, en  ese sentido, no fue ninguna sorpresa. Estaba en el listado de emisiones previstas para ese día.

Un granjero disparó a una máquina marciana
Sin embargo, aunque podemos descartar un episodio de histeria colectiva a gran escala, los estudiosos de aquel capítulo histórico de la radio no dudan en admitir que sí se dieron algunos casos más aislados en los que la sugestión hizo perder la capacidad de raciocinio.
Según ha recordado recientemente Robert Sanders, vecino de 81 años de Grover´s Mills, en declaraciones recogidas por la edición digital de National Geographic , "la carretera de Cranbury se llenó de coches, unos pegados a otros; la gente quería ver cómo eran los marcianos".
El New York Times dio cuenta de la jornada
de terror vivida en la ciudad

También habló de la reacción de William Dock, un residente de esa localidad, que disparó a un depósito de agua creyendo que era una de las gigantescas  máquinas marcianas de tres patas de las que hablaba el libro de H.G.Wells.
Todas las experiencias insólitas son herederas de su tiempo. La emisión de Orson Wells se produjo a la sombra de una serie de circunstancias muy concretas; entre ellas, el ambiente prebélico que ya se respiraba y la imposibilidad de poder contrastar las informaciones rápidamente, de la forma en que se haría hoy en día gracias a internet. Esto nos lleva a un interrogante: ¿Sería descabellado que se pudiesen repetir los efectos de la radiodifusión de La Guerra de los mundos en la sociedad actual de las autopistas de la información? Probablemente, no mucho. Es más, muy posiblemente, a través de Twitter, se aportarían pruebas como fotografías falsas de los misteriosos agujeros en el suelo que dejaban las máquinas marcianas que caían del cielo.

Terror en Alabama
Si queremos una evidencia de que el hombre moderno sigue moviéndose en las mismas coordenadas que hace 75 años, tenemos que irnos un suceso ocurrido el pasado mes de agosto en la ciudad de Tuscumbia, Alabama.
El martes 27 de ese mes, se registró un alto índice de absentismo escolar.  En los colegios se respiraba un ambiente extraño. Los padres no llevaban a sus niños a las escuelas ante el temor de que pudiese estallar una bomba, y los que sí los llevaron no dejaban de llamar al centro para ver si todo estaba en orden. La vigilancia policial se hizo especialmente intensa y las comisarías atendían decenas de llamadas relativas a posibles amenazas terroristas. El temor carecía de fundamento y, una vez más, la psicología del rumor pudo explicar lo sucedido.
Un día antes, la Shoals Radio Group, una estación de radio al estilo de "Los 40 principales" emitió una cuña radiofónica anunciando un cambio de formato. En ella se decía que los extraterrestres habían tomado la emisora y estaban intentando descifrar la frecuencia para saber qué música le gusta a los humanos. Un mensaje tan inocente fue malinterpretado, de manera maliciosa o no, y  el error se hizo viral en internet en 24 horas. El asunto acabó derivando, por alguna razón, en una amenaza terrorista.
En la página de Facebook, el anuncio tuvo cerca de 6.000 "likes", lo cual alegró mucho a los promotores de la emisora. Sin embargo, entre los 1.400 comentarios comenzaron a aparecer alusiones a bombas y demandas de información a la empresa sobre un posible atentado. Afortunadamente, nadie sufrió daños.


Comentarios

Anónimo ha dicho que…
que todo este permitido, no significa que nada sea prohibido, esto nos esta pasando todos los días, en los diferentes medios de comunicación de masas,espero que no cunda el pánico pero estimo que nos están llenando la mente de miedos infundados y mentiras arteras y solapadas, con el
propósito de sembrar el terror, que los mismos medios de desinformación están de acuerdo con la élite que maneja los hilos de la historia y de toda la humanidad, para que muera y se desangre contenta,mas de la mitad de la población del mundo.
Anónimo ha dicho que…
que todo este permitido, no significa que nada sea prohibido, esto nos esta pasando todos los días, en los diferentes medios de comunicación de masas,espero que no cunda el pánico pero estimo que nos están llenando la mente de miedos infundados y mentiras arteras y solapadas, con el
propósito de sembrar el terror, que los mismos medios de desinformación están de acuerdo con la élite que maneja los hilos de la historia y de toda la humanidad, para que muera y se desangre contenta,mas de la mitad de la población del mundo.

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